No puedo tener las noches en blanco, no, ni una sola. En cambio, sí puedo quedarme en blanco, perderme por segundos dentro de mi laberinto cósmico. Sentir que te vas, quizás a un más acá que no está allá.

...La mente a veces inicia un viaje en velero, a veces sientes miedo. Percibes lo que hay alrededor, pero solo tu interior revolotea, ebulliciona, convulsiona. El blanco inmaculado no existe, como sucede con el silencio absoluto.....entonces....no hay nada absoluto, pero sí algo impoluto.

Ser testigo de noches sin dormir, ser dama que busca su elixir, reina del vivir....

La noche en blanco.....no se pasa en cualquier banco.

Usemos la cabeza...., busquemos todas las piezas. Lo blanco no es neutral, sin embargo queda ideal. Define la paz, la amonía, bellas sinfonías que suenan como mil sirenas.

Aceptémoslo.....

.......no hay noches en blanco......sino para pintarlas de blanco....

......mi mente pulula bajo las estrellas......