Su manto, marino y decidido, me arropó cuando ayer la antesala de la noche me sorprendió. Pensé que podía ser el reflejo del cristal de la ventanilla del coche, incluso producto de mi imaginación....pero no, eran ellas, son sus formas desordenadas, zizageantes, pero sin ser vacilantes...

Fueron como un cuadro hermoso pintado por uno de los grandes artistas, no cualquiera, sino uno de esos que ve con el alma y pinta con los ojos....Una bonita estampa que a mí me caló en lo más profundo.

...Las ví brillar, iniciando su danza estelar, mostrándome su mejor cara, me dejaron atontada...Son un bello prozac que no daña el organismo, sino que saca lo mejor de uno mismo....Parece que te anestesian, pululan, abruman a la Luna, el Sol las envidia pero las admira.....

No solo ví brillar la estrellas, también las oí cantar...puede que a toda la humanidad, pero quise creer en aquel pequeño instante que lo hacían para mí, sentir que es así es más que un privilegio. Una maravillosa sinfonía que está empezando a tejerse en mi piel.....Y las muy divinas me dedicaron su sonrisa más pillina....

...brillar las estrellas puede ser mucho más.

Brillar las estrellas puede que sea.....todo re-comenzar...