Y si lo tiene nunca se lo he visto. Es distante, fría, dura,se mantiene bastante al margen y....ya la conozco, somos viejas conocidas la una y la otra. Era una adolescente cuando me visitó la primera vez, pero su paso fue como el de una estrella fugaz. Es como un ciclón que te azota todo el corazón. Sus armas son siempre las mismas, fuerza, dolor y ausencia, verdaderamente presiona tu conciencia.

A veces no sé si piensa que le debo algo o yo a ella.....pero no, son marañas de pensamientos que se nublan en mi mente, producto de su sibilina mano, esas dos manos finas y delicadas que hacen crujir el alma.

La busco, en estos días la busco, y por primera vez he conseguido que ella quiera buscarme a mí. Piso terreno conocido, aunque no es mi lugar.Ella pretende que sea siempre neutral, va de objetiva y así quiero pensar, que no tenga a algunos a los que quiera beneficiar. Estoy segura de los tiene, aquellos que no se pueden soportar, ella desliza sus alas y.....zas.

Esta mujer es capaz de apresarte, tiene muchas trampas y es deportista puesto que para ella esto del amor es una carrera donde hay que superar obstáculos, (a veces se pasa de lista y solo te toca......el culo).

Me siento girar a cámara lenta, después el tiempo y las dimnensiones se hacen grandes, doy vueltas, siento su presencia que me cala el alma. Mi respiración se acelera. Y entonces de repente noto una presión en el pecho, pero no, surge de dentro, acabo de ver como una de sus manos me hace presión en la muñeca.

Otra vez.

-¿Qué....qué haces?- le digo entre murmuros, los que puedo cuando me deja sin voz.

-Mi trabajo, solo mi trabajo...-me responde con esa voz imparcial y andrógina.

-¿Tocar la moral?, ¿te....te importa soltarme? , me...me...haces daño....-añado.

-Ese es tu trabajo, soltarte tú...., no me pidas que haga algo que no me corresponde.Todos tenemos un cometido y este no es el mío, y lo sabes.

-Ya...bien, ¿pero te importaría.....apretar menos?, eso no es soltar, es.....poner un poquito de tu parte...¿no crees?-le replico.

-Entonces ya sabes lo que tienes que hacer.....manifiesta con rotundidad.

....................................................................................................

Percibo que el dolor y la presión no se van, pero sé como puedo manejarlos aunque a veces sea una tarea imposible. Ni puedo ni quiero acostumbrarme a tus ausencias, por eso solo me queda con ella, esta mujer sin rostro, la distancia...., uñas y dientes, tranquilidad y buenos alimentos.