"Esa tarde del sábado estaba en su habitación (para variar) y continuó leyendo el cuaderno de Anthony...Días atrás había seguido con la lectura, pero solo por encima...

Se tumbó en la cama y abrió el cuaderno no por donde se había quedado, sino por el lugar que lo abrió...

No somos nosotros los que cambiamos, en cierto modo son las cosas las que hacen que sufran cambios, las experiencias nos enseñan, nos hacen aprender lecciones, nos hacen reflexionar y madurar. Es ley de vida..Pienso que las cosas no pasan porque sí, no, humildemente digo que las cosas suceden porque están escritas, porque cada día uno escribe su propio destino. No sé si he llegado a pensar esto por la edad que tengo o porque es algo en lo que siempre he creído...

No conocí a mi mujer por casualidad, no, ahora lo sé, apareció en mi vida y la iluminó para siempre desde entonces. Me conquistó con su forma de pensar, con su mirada, con su voz, me enamoró su esencia...Nunca la he olvidado, la muerte pudo arrebatármela en cuerpo pero no en espíritu. La he recordado cada día de mi vida y lo sigo haciendo, porque lo que queda de mi ahora es una prolongación suya, en el sentido de que ella dejó tatuado su amor y su personalidad, lo que ha hecho que ella perdure en mi y a veces ella se vea reflejada en actos u actuaciones mías...Deseo poder volver a encontrarme con ella en ese desconocido mundo tras la muerte, nadie me garantiza que exista pero tampoco nadie me garantiza la negación de esta. Así que espero volverla a ver, ya sea de una forma u otra...(...)

Eva estaba emocionada por lo que leía, se conmovió al leer aquello...Y por un momento se detuvo a pensar: su ex, ¿qué le había dejado a ella?, ¿ se veía en ella alguna actuación de él? Por más que le dio vueltas no encontró nada, solo sufrimiento, dolor, ya ni quedaba en ella aquel amor que creyó verdadero y eterno. Que equivocada había estado con él, ciega, ¿cómo no pudo verlo desde el principio? Su ex ya había desaparecido de su vida para siempre...Pero ahora..., sí, hubo alguien que le devolvió la sonrisa, las ganas de vivir, en sí, ese alguien le había devuelto a ella misma, a la Eva de siempre, esa persona era Alejandro. Se dio cuenta en aquel instante, bueno, en realidad ya sabía eso, pero pensando en lo que Anthony había dejado escrito allí, lo había matizado aún más...

Se nos brindan diversas oportunidades en la vida, nos llegan más tarde o más temprano, pero siempre nos llegan. Y cuando lo hacen, ay amigos míos, no se pueden dejar escapar. Hay oportunidades que a veces es mejor dejar marchar, creemos que son adecuadas y en el fondo no son correctas; por ello hay que dejarlas a un lado, la vida se encarga de eliminarlas de alguna forma, (se de lo que hablo...). Pero las que realmente merecen la pena sí hay que atraparlas, no hay que ponerse cabezota, ni asustarse, ni acobardarse, hay que luchar por lo que se quiere y por quien se quiere. El miedo te puede atrapar pero como sea se debe escapar de él. Sino le plantas cara lo hará él contigo, no puedes quedarte cruzado de brazos, esa opción no es recomendable, aunque es la más cómoda. Nada es fácil, por eso hay que luchar, para que lo difícil se vuelva fácil, siempre con constancia y fuerza de voluntad. Aunque todo se vea oscuro siempre a lo lejos se aprecia una salida, solo hay que encontrarla, luchar por llegar a ella, no rendirse ante la adversidad...Impedir que la tristeza te obstaculice y haga que todo se vea negro, que bloquee tu mente y des todo por sentado...La vida es algo más grande que el miedo y la vida tiene que poder contra el miedo. La vida se merece eso, nos merecemos eso."

fragmento extraído de Terapia de grupo ( novela o historia que escribí a edad de 20 años)


No solo existe la Eva de Adan, había una Eva en esa historia....hoy me siento como ella...., tratando de buscar respuestas...

 

Continuará